Justicia climática
Hora de actuar – ¡Justicia climática ya!

Mediante el Acuerdo de París, aprobado en la XXI Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), naciones de todo el mundo han acordado limitar el aumento de las temperaturas mundiales a 1,5 °C promedio, en comparación con los valores de la era preindustrial, para evitar los impactos más graves del cambio climático.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) hizo público en 2018 el informe “Calentamiento global de 1,5 °C”, que llegó a la siguiente conclusión: “se estima que las actividades humanas han causado un calentamiento global de aproximadamente 1,0 °C con respecto a los niveles preindustriales” y que, para alcanzar el objetivo propuesto, es necesario reducir entre 40 y 60% las emisiones antropógenas netas globales respecto a los niveles de 2010 hasta 2030 y alcanzar un cero neto en torno a 2050, mediante “transiciones rápidas y de gran alcance en las áreas de energía, uso de la tierra, zonas urbanas, infraestructura y sistemas industriales”[1] [1].

En su discurso ante la ONU en 2018, el Secretario General António Guterres afirmó: “El cambio climático está avanzando más rápido que nosotros”.[2] [2]

El calentamiento mundial sin precedentes ya ha causado la elevación del nivel del mar y un aumento notorio de fenómenos climáticos extremos, desde súper tifones, sequías, derretimiento de glaciares, incendios forestales y los consiguientes daños a las vidas humanas, la infraestructura y los ecosistemas.

En las tres últimas décadas, el calentamiento global no ha disminuido en absoluto y hay informes sobre la aceleración del aumento del nivel del mar. Las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por las actividades humanas, la causa principal del calentamiento global, continúan aumentando año tras año. Si se mantiene el ritmo de aumento actual, el calentamiento global alcanzará probablemente los 1.5°C entre 2030 y 2052.

La Alianza Progresista resalta que la crisis climática actual es el resultado del capitalismo y el neoliberalismo sin restricciones: la mercantilización del medioambiente en favor del crecimiento y el beneficio de unos pocos. El hiperconsumo y los niveles no sostenibles de producción y extracción de combustibles fósiles han causado impactos devastadores y de largo alcance sobre el medioambiente.

La Alianza Progresista lamenta la forma en que el cambio climático profundiza aún más las desigualdades e injusticias del sistema neoliberal, exponiendo de forma desproporcionada a los grupos vulnerables, especialmente a quienes menos han contribuido a la generación de las emisiones de gases de efecto invernadero, a diversas amenazas para la “salud, los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria, el suministro de agua, la seguridad humana y el crecimiento económico”. Esto incluye a los pueblos indígenas, las comunidades migrantes, las comunidades rurales y costeras, los trabajadores de bajos ingresos, los hogares pobres, los ciudadanos de los países en desarrollo y las comunidades raciales desfavorecidas, los jóvenes y, en particular, la seguridad y la integridad física de las mujeres.

La Alianza Progresista se hace eco de la necesidad de una respuesta global y multilateral inmediata a la crisis climática, que se comprometa al cambio del sistema explotador que promueve actualmente la economía neoliberal, en favor de una solución ambiental y socialmente más justa.

La Alianza Progresista llama a todos los gobiernos, partidos políticos y organismos nacionales e internacionales a colocar como punto prioritario del orden del día medidas para la obtención de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero hasta el año 2050.

La Alianza Progresista llama a todas las partes interesadas a abordar la crisis climática inminente, como tema de desarrollo sostenible y en función de la erradicación de la desigualdad y la pobreza, a alternar sistemas de producción, como las economías circulares que aseguran la reutilización y/o la prevención de los desechos industriales, a implementar una transición justa y equitativa hacia el 100% de energía renovable y a construir comunidades resilientes y facilitar la mitigación y la planificación para los grupos y ecosistemas más vulnerables. Para lograr justicia climática y una transición justa, se requieren cambios en las políticas de agricultura, fabricación, transporte, desarrollo urbano y acceso a los servicios públicos.

La Alianza Progresista llama a una acción climática mundial y multilateral y a la solidaridad internacional, destacando que la cooperación internacional es un factor esencial para lograr la justicia climática y ambiental entre países, regiones y comunidades desarrolladas y en desarrollo. Esto incluye el fortalecimiento de las capacidades y los compromisos de los gobiernos nacionales y subnacionales, la sociedad civil, el sector empresarial y las comunidades vulnerables y su empoderamiento.

Con vistas a la próxima Cumbre del Clima (COP 25), la Alianza Progresista hace un llamamiento a la acción colectiva mundial para luchar contra la crisis climática. La Alianza Progresista espera que las partes del tratado de la CMNUCC cumplan verdaderamente con el lema de la COP 25 “Hora de actuar”: resolver todas las cuestiones pendientes del Acuerdo de París, ser más ambiciosos en las acciones climáticas nacionales y proporcionar recursos suficientes para los países más vulnerables. Concretamente, exigimos que

 

Todos a cubierta, es hora de actuar, ¡ justicia climática ya!

[1] [3] IPCC, 2018: Resumen para responsables de políticas. En: El calentamiento global de 1,5°C. Informe especial del IPCC sobre los impactos del calentamiento global de 1,5°C con respecto a los niveles preindustriales y las trayectorias correspondientes que deberían seguir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, en el contexto del reforzamiento de la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, el desarrollo sostenible y los esfuerzos por erradicar la pobreza [Masson-­‐Delmotte, V., P. Zhai, H.-­‐O. Pörtner, D. Roberts, J. Skea, P.R. Shukla, A. Pirani, W. Moufouma-­‐Okia, C. Péan, R. Pidcock, S. Connors, J.B.R. Matthews, Y. Chen, X. Zhou, M.I. Gomis, E. Lonnoy, T. Maycock, M. Tignor, and T. Waterfield (eds.)]. En prensa.
[2] [4] CLIMATE ACTION NOW, Resumen para responables de políticas UNFCCC 2018