Utoya
Nuestra responsabilidad compartida en aras de los derechos humanos, la interculturalidad y la democracia

 

El 22 de julio es en primer lugar un día de duelo en el que recordamos a las 77 víctimas de la masacre perpetrada en Oslo y Utoya en 2011. Los ataques fueron motivados por una ideología de extrema derecha y por el odio racista. El 22 de julio nos afecta a todos, ya que muestra las dimensiones que puede alcanzar el crimen por odio. El 22 de julio nos recuerda la vulnerabilidad de nuestras sociedades y nos obliga a prestar suma atención a nuestras políticas, nuestros sistemas de educación y nuestras medidas para impedir que ocurran acontecimientos como este. Este día nos hace recordar a todos aquellos que sufren diariamente la discriminación y el racismo, que se ven expuestos o atacados, acosados e incluso asesinados por nada más que su identidad. Nos recuerda a todos que tenemos que luchar por los derechos humanos, la interculturalidad, la democracia y el Estado de derecho, y que esta es nuestra responsabilidad compartida. Como señaló el Primer Ministro de Noruega, Jens Stoltenberg: “Nuestra respuesta será más democracia, más apertura, para mostrar que no nos van a detener mediante este tipo de violencia.”

 Proyecto de Declaracion [PDF] [1]